4 de agosto de 2016

Una de barrancos y arroyos


Típico día de verano norteño, o sea, cielos con más nubes que claros, que invitan a darse un relajado paseo, así que hoy, aprovechando la luz difuminada por las nubes, toca también sesión de fotos.

En las faldas de los montes de Arno se forman arroyos que poco a poco se van encajonando creando pequeños barrancos y como en esta época del año no tienen mucha agua es un buen momento para explorarlos sin tener que mojarse los pies.

En esta ocasión voy a seguir el curso de uno de los arroyos que vierten sus aguas al arroyo Alarrieta. Es un pequeño cauce que he cruzado cada vez que me he acercado a los montes de Arno y tenía curiosidad por ver cómo era, así que hoy era un buen día para hacerlo.

Al ser verano y llevar tiempo sin llover fuerte apenas tiene agua por lo que resulta fácil seguirlo por el mismo cauce, teniendo cuidado con las resbaladizas rocas que quedan al descubierto. El arroyo desaparece engullido por la tierra al llegar a una zona abierta con enormes hayas tronchadas y literalmente arrancas por el viento, pero muy cerca se oye el murmullo de otro arroyo, así que para allá me voy, a seguir explorando.

Este tiene un poco más de agua, no mucha, pero la suficiente para formar pequeños saltos que anuncian que la pendiente comienza a ser mayor y el barranco comienza a estrecharse. La pendiente y la gran cantidad de troncos arrastrados por las crecidas hacen que poco a poco resulte más complicado avanzar, así que tras haber recorrido unos 500 metros de barrancos en unas 3 horas y un buen cargamento de fotos, doy por finalizada la sesión.





 

Perdido en las alturas © 2008. Chaotic Soul :: Converted by Randomness