27 de enero de 2014

Valderejo: senda del río Purón

8 de diciembre de 2013

Con cuatro grados bajo cero, pero con un día espléndido, comienzo esta tranquila ruta que me llevará a conocer uno de los lugares más bonitos del parque de Valderejo, el desfiladero del río Purón.

Se deja el coche en el amplio aparcamiento que hay a la entrada del pueblo de Lalastra, se atraviesa el pueblo y justo frente a la casa del parque aparece la primera de las muchas señales que indican las diferentes rutas que se pueden tomar. En este caso toca la senda Purón.

El sol comienza a calentar, pero la noche ha sido muy fría y los prados aparecen con una blanca capa de hielo. Se camina por una ancha y despejada pista con la vista puesta en las paredes del Vallegrul.

Vallegrul

Enseguida la pista se introduce en una zona de arbolado y comienza a descender en busca del cauce desbocado del río Purón y del pueblo abandonado de Ribera, del que apenas se conserva en pié su bonita iglesia.

En este punto abandono la senda Purón para dar un rodeo y alargar un poco más la ruta, para ello tomo la senda Santa Ana, que enlaza con la senda Purón tras rodear el cerro de Santa Ana, una escarpada cima que promete unas excelentes vistas, pero la dejo de lado y sigo mi camino en busca del río Purón.
 
Se mantiene la helada


Se desciende por un bonito sendero en busca del amplio camino que discurre junto y sobre el cauce del río. Me encuentro con la agradable sorpresa de un mar de nubes y la niebla cubriendo el desfiladero del Purón, lo cual, para el tema de las fotos, es una gozada, así que toca empezar a exprimir las posibilidades de la recién estrenada Panasonic FZ200. En este punto me tomo mi tiempo y monto la cámara sobre el trípode, la situación bien lo merece, aunque la niebla se está retirando a marchas forzadas y no tengo mucho tiempo para aprovechar esta luz.

Desfiladero

Trípode y cámara al hombro voy remontando el desfiladero no pudiendo evitar detenerme cada cuatro pasos para disfrutar de los bonitos saltos de agua y el colorido de los árboles. De esta forma se llega a la parte más conocida de esta ruta, el punto donde la senda discurre pegada al río encajonada entre las paredes del desfiladero.
 
Desfiladero
Se sale del desfiladero y enseguida, tras atravesar unas campas, se llega de nuevo al pueblo de Ribera, donde la iglesia destaca sobre una zona habilitada como área de recreo, con mesas y bancos, así que aprovecho para tomarme un pequeño descanso y decidir cual será el camino de vuelta.

Pero antes toca hacer la obligada visita a la iglesia donde destacan los capiteles románicos de la entrada y las pinturas góticas sobre el altar. Es una pena que esto tarde o temprano acabe desapareciendo por el estado ruinoso en que se encuentra la iglesia, de hecho, su interior está ajaulado para proteger a los visitantes del posible hundimiento del tejado…
 
Iglesia de Ribera


Abandono Ribera y tomo la senda Valegrull, que discurre a través de un frondoso pinar, bajo las paredes de Vallegrull, donde anidan gran cantidad de parejas de buitre leonado, motivo por el cual esta senda está cortada al tránsito desde enero hasta agosto para no molestar a las aves durante la época de cría. Es un tramo muy agradable, aunque sin vistas hasta que se alcanza la parte alta de la sierra. Una vez arriba apenas 20 minutos nos separan de la cima de Vallegrull, pero hoy lo dejo de lado y me encamino hacia la cercana ermita de San Lorenzo.
 
San Lorenzo
Tras una corta parada para disfrutar de la vistas retomo el camino de vuelta hacia Lalastra, pasando antes por los restos de otro pueblo abandonado, Villamardones, que están siendo devorados por la maleza. Desde aquí un corto paseo lleva de nuevo hasta Lalastra, pero de vuelta a casa aún queda hacer una última parada antes de abandonar este lugar, aunque sólo sea para disfrutar de su estampa…



f o t o s


Música de One Republic: “Counting Stars”
 

 

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