14 de octubre de 2012

Sierra de Toloño: Eskamelo (1.292), Castillo Vallehermosa (1.256), Mendegorri (1.287), Peña Artesilla (1.341) y Cervera (1.387)

Me da un poco de pereza acercarme hasta esta zona de la geografía vasca, desde Bilbao, dependiendo de la ruta elegida, viene a ser hora y media o dos horas de coche, pero una vez allí lo que da más pereza es tener que volverse. Cada vez son menos las zonas que me quedan por recorrer de la Sierra de Toloño y cada tramo nuevo que conozco no deja de sorprenderme, pero hoy ha sido quizás el que más me ha gustado, más que nada porque tenía pocas referencias del mismo y me he encontrado con cosas muy inesperadas.

La ruta comienza en la localidad de Pipaon, donde encontraremos espacio para aparcar sin problemas. En mi caso, en lugar de dejar el coche en el mismo pueblo, he cogido una carretera asfaltada que pasa junto al cementerio, después se convierte en pista de tierra perfectamente transitable hasta alcanzar una cancela que cierra el paso a los vehículos. En este punto se puede aparcar intentando estorbar lo menos posible.

Dejo atrás el camino normal de subida al Recilla y el Cervera y tomo una pista que se introduce en el bosque. El amplio camino discurre paralelo a la sierra atravesando un espeso bosque. A unos dos kilómetros y medio aparece un refugio junto a un claro, a la izquierda un sendero se interna de nuevo en el bosque, creo que lleva hacia la cima de Castillo de Vallehermosa, sin embargo mi ruta continúa de frente. Después de algo menos de un kilómetro se deja una fuente a la izquierda del camino y se continúa por la senda que, tras atravesar varias pistas y una zona de talas por fin sale a terreno despejado, situándome en una zona con varios puestos de caza al inicio del cordal que culmina en la cima de Cervera y sobre la carretera que lleva al puerto de la Herrera.

Eskamelo

El camino, marcado con trazas de pintura roja, discurre junto a las paredes de la Peña del Cuervo, ganando altura con rapidez para acceder al cresterío que lleva al primer objetivo del día, la cima de Eskamelo, y donde se encuentra la primera dificultad, ya que para llegar a la cima es necesaria una pequeña trepada.

Para descender de Eskamelo se avanza por la cresta buscando la zona más cómoda de bajada hasta alcanzar un pequeño collado que antecede a la mayor dificultad del día, se trata de una arista con bastante caída a ambos lados. Creo que se puede evitar descendiendo unos metros por la cara norte, pero con decisión, confianza y toda la prudencia del mundo se puede pasar sin dificultad, aunque puede que no sea apta para personas con vértigo o que no estén acostumbradas a trepar y caminar agarrados a la roca. Para el que no lo tenga claro es mejor darse la vuelta. Tras una sencilla trepada se alcanza la arista, hay que pasarla de frente a la roca, agarrándose bien y asegurado cada paso, la verdad es que es un tramo complicado, pero que se disfruta mucho. Una vez superado este paso no conviene relajarse porque el camino continúa por la cresta, con una buena caída a ambos lados, así que un tropezón puede tener consecuencias fatales.

Tramo de arista peligroso

El camino hasta la siguiente cima del día no reviste más dificultades que otra pequeña trepada, un matorral de boj en mitad de la pared puede obstaculizar el avance, aunque también puede servir como apoyo para superar el paso. El resto del camino va a ser un agradable paseo. Tras descender de la cima de Castillo de Vallehermosa se atraviesa una bonita depresión donde la senda se abre paso entre el boj hasta alcanzar el collado que separa las cimas de Artesilla y Mendegorri (Peña Roja). A la derecha queda Mendegorri, cuya cima se alcanza enseguida, a la izquierda, remontando la pared rocosa se llega a la altiplanicie de la Peña Artesilla, donde nos recibirá su curioso buzón, un montañero de metal de generosas dimensiones, tanto que desde lejos se le puede confundir con una persona.

Buzón en Peña Artesilla

No muy lejos se encuentra la cima de Cervera. Después de las trepadas, el peligroso tramo de arista y caminar por las rocas se agradece este último trozo mucho más cómodo de andar.  Tras la cima de Cervera las vistas sobre el Recilla y las impresionantes paredes del Palomares invitan a alargar la excursión y, aunque estaba dentro de mis planes, el Recilla tendrá que esperar porque desde que dejé la cima de Peña Roja he tenido varios calambres en las piernas que me han tenido paralizado un buen rato. A pesar de haber comido, bebido y descansado no se me acaban de pasar del todo, así que después de descender del Cervera y haber descansado otro poco en el collado que lo separa del Recilla decido que es mejor bajar, que aún me queda un buen tramo hasta el coche.

Desde el collado se toma el sendero en dirección norte, enseguida se adentra en un hayedo y se convierte en un amplio camino que va a dar al improvisado aparcamiento desde el que se inicia la ruta.



f o t o s 

Música de Greta y los Garbo: "Vuelvo A Ti"



t r a c k


 

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