25 de marzo de 2011

Sierra de Aloña y Artzanburu

La primera vez que recorrí la Sierra de Aloña lo hice entre nubes y apenas se podía intuir lo espectacular del recorrido, los picos se iban sucediendo uno tras otro y aquello parecía interminable, un auténtico recorrido rompepiernas, tanto que, al final, no subimos al Artzanburu. Hoy el día es más apacible y soleado, así que creo que, aunque tampoco haga el Artzanburu, al menos podré disfrutar de unas bonitas vistas. En principio la idea es hacer el mismo recorrido, comienzo en el aparcamiento que hay junto al barrio de Urtegain, en la carretera que lleva al santuario de Arantzazu y desde aquí tomo un sendero que parte del mismo aparcamiento y se introduce en un bosque. Una vez se sale a terreno despejado tengo a la vista las antenas de la cima de Belar, así que abandono la pista y continuo casi en línea recta por la fuerte pendiente. En unos pocos minutos se alcanza la cima, una explana con unas bonitas vistas y desde donde se puede contemplar el camino hacia la cima de Gorgomendi, tras la cual se esconde el resto de la Sierra de Aloña con sus rocosas cimas.


Es aquí donde decido cambiar el plan, en lugar de dirigirme hacia Gorgomendi voy a tomar la pista que rodea toda la sierra y llega hasta la base del Artzanburu, esta vez subiré primero esta cima y recorreré Aloña en sentido inverso a como lo hice la primera vez. La pista se hace un poco larga, pero me permite ir viendo el perfil de lo que más tarde tendré que ir subiendo y bajando, además así voy calentando las piernas. Alcanzo la base de Artzanburu y no me entretengo demasíado en hacer fotos, eso lo dejo para después. Cómodamente llego hasta la cima donde me pasaré un buen rato contemplando las vistas hacia la vecina Sierra de Aizkorri y las inmensas campas de Urbía.


Ahora toca descender hacia el collado que separa Artzanburu de la primera cima que debo afrontar en mi recorrido de vuelta, Arriurdin, pero ahora sí me lo voy a tomar con calma y aprovecharé para sacar todas las fotos que pueda. Como digo, la primera tachuela a superar es arriurdin, con su curioso buzón, después, en un continuo sube y baja se irán sucediendo las cimas de Urrabiatza, Arkaitz, Botreaitz, que con sus 1.321 metros es el techo de esta sierra, luego, sin apenas respiro vendrá la cima de Kurtzezar para, finalmente, y ya en continuo descenso, llegar hasta Gorgomendi, donde destaca el brillo de su gran cruz.


El recorrido hasta Gorgomendi es por terreno que va alternando zonas de rocas con tramos de hierba, a mi derecha la caída es considerable, así que en algunas zonas hay que andar con cuidado, pero el camino es realmente bonito y entretenido, además cada cima es una excusa para sentarse a descansar y contemplar el paisaje. La bajada desde Gorgomendi hacia Belar es meteórica, recuerdo el día que estuve aquí la primera vez, la niebla apenas nos dejaba ver veinte metros por delante y la subida desde Belar a Gorgomendi se me hizo eterna y durísima, parecía que la cruz no iba a aparecer nunca. Hoy la bajada es más agradecida, aunque después de la paliza que me he dado tampoco es que esta bajada sea un descanso para las piernas, sobre todo para las rodillas, pero bueno, prefiero la bajada a la subida.


De nuevo en Belar una última mirada hacia atrás antes de continuar descendiendo hacia Urtegain después de haber recorrido una sierra que recomiendo a todo el mundo, lejos de las aglomeraciones de Aizkorri en los fines de semana, esta es una ruta que no os va a defraudar.










EL TRACK

 

Perdido en las alturas © 2008. Chaotic Soul :: Converted by Randomness