11 de marzo de 2011

Montaña Palentina


Llevo más de diez años veraneando y pasando fines de semana en un pequeño pueblo de Burgos y una de las cosas que más me gusta hacer es acercarme cada tarde a las bodegas para contemplar la puesta de sol. Es un momento realmente mágico, con la montaña palentina como telón de fondo... pero en estos diez años lo más cerca que he estado de esas montañas ha sido lo que me ha permitido el zoom de mi cámara, y ya iba siendo hora de poner fin a esta situación y colocar los pies sobre esas cimas.


Me acompaña mi cuñado "el montañero" y nuestro objetivo principal es el Peña Prieta, paso obligado es la cima del Tres Provincias y, después, si el tiempo lo permite, pues haremos lo que surja. La subida la iniciamos en Cardaño de Arriba, a donde llegamos después de casi tres horas de coche, aunque hemos hecho un par de paradas técnicas, una de ellas para contemplar las impresionantes siluetas del Espiguete y del Curavacas.


Dejamos el coche en el aparcamiento habilitado a la entrada del pueblo y comenzamos el largo camino que nos llevará hacia nuestro objetivo. El día está soleado, no se ve ni una sola nube, lo típico en pleno agosto, pero no hace excesivo calor, una agradable brisa nos va a acompañar durante todo el día, lo cual es muy de agradecer. El camino comienza al final del aparcamiento, pero nosotros cruzamos el puente que hay al inicio del aparcamiento y tomamos el camino que discurre en suave pendiente por la orilla izquierda del río, pero enseguida debemos cruzar a la orilla opuesta, donde creo que ambos caminos se juntan, así que da igual por cual empecemos a caminar. Aunque en el aparcamiento había bastantes coches no vemos gente subiendo, sólo unos pastores que están recogiendo el ganado y bajando hacia el pueblo. Hacia atrás nos acompañará también durante casi todo el camino la visión del Espiguete. Hoy no, pero la próxima vez que vuelva por aquí tengo bastante claro a donde iré...


Seguimos subiendo por una pista pedregosa hasta alcanzar un nuevo puente que nos devuelve a la orilla izquierda del arroyo, es a partir de este punto donde la pendiente se hace más pronunciada y el camino se convierte en sendero. Ahora lo que nos acompañará durante otro buen trecho del camino es la visión de las Agujas de Cardaño, hacia donde se dirije el camino. No tenemos intención de llegar hasta ellas, pero sí que vamos a visitar el pozo de las Lomas, una laguna de origen glaciar a los pies de las agujas.


Para mí es la primera vez que contemplo una laguna de este tipo, así que no puedo evitar la tentación de pegarme un refrescante baño en sus aguas mientras mi cuñado se dedica a rodearla sacando fotos de la zona. El agua está helada y ha sido un baño muy corto, pero muy reconfortante, además he aprovechado el parón para comer y beber algo, lo cual me va a venir muy bien para afrontar el siguiente tramo de subida. Hay que remontar la fuerte pendiente que nos separa del Alto del Tío Celestino para lo cual deberíamos retroceder un poco hasta recuperar el sendero de subida, pero como mi cuñado no es muy amigo de perder altura, aunque sean unos pocos metros, para luego tener que volver a subir, decide abrir una nueva ruta y subimos casi en línea recta. Es un tramo duro, pero como he dicho, al haber comido algo apenas lo he sufrido, todo lo contrario, me he sentido muy bien subiendo.


Al llegar al Alto del Tío Celestino la vista es espectacular, ya no sólo podemos ver de nuevo el Espiguete, sino que también podemos contemplar la cara norte del Curavacas, ver las Agujas de Cardaño, el cordal que nos separa del Tres Provincias y del Peña Prieta y sus preciosas laderas de roca descompuesta, ante nosotros se presenta la laguna de Fuentes Carrionas, lugar donde nace el río Carrión y, que, aún en estas fechas conserva un enorme bloque de hielo en su orilla. También podemos ver gran parte de la montaña palentina e incluso se atisban los Picos de Europa. Todo un espectáculo para los sentidos.


La senda nos lleva ahora a través del pedregal hacia la cercana cima del Tres Provincias donde apenas nos paramos para hacernos una foto y disfrutar de las vistas hacia Picos de Europa intentando identificar algunas de sus cimas. Seguimos, primero por el cordal para después bordear la antecima del Peña Prieta por una senda dibujada sobre una ladera que parece completamente rota, es un paisaje sobrecogedor y que a mí me ha gustado muchísimo.


Por fin alcanzamos la cima, y digo por fín porque se la subida se me ha hecho eterna, pero aquí estamos, en la cima del Peña Prieta, a 2.538 metros de altura, la montaña más alta que he subido hasta la fecha, y eso, para mí, es motivo de orgullo. Sobre las vistas poco puedo decir, uno se queda sin adjetivos, el camino es como si se acabara y no parece haber otra forma de llegar aquí si no es trepando por alguna de sus otras vertientes. La cima es como un balcón y un mirador excepcional.


Comemos, bebemos y planeamos el descenso, finalmente bajaremos por el mismo sitio por el que hemos subido, nos hemos entretenido demasiado durante la subida y nos queda un largo camino en coche de vuelta al pueblo, así que una vez repuestas las fuerzas comenzamos a deshacer el camino andado. Dejamos atrás Peña prieta, dejamos a un lado el Tres Provincias, dejamos atrás la laguna de Fuentes Carrionas, dejamos atrás las Agujas de Cardaño y el pozo de Las Lomas, pero nos quedamos con esa sensación de satisfacción que dejan las grandes jornadas montañeras, aunque al llegar al coche duelan los pies y al día siguiente te levantes con agujetas.










t r a c k


 

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