4 de febrero de 2011

Benidorm: playa, sol… y montañas!!!


Pues sí, decir Benidorm es hablar de playas, sol y aglomeración de gente, o al menos eso es lo que pensé cuando mi mujer me dijo que el lugar elegido para pasar las vacaciones estaba al lado de Benidorm. La idea no me hacía mucha gracia, pero cuando se trata de pasar una semana al sol la verdad es que me da igual el sitio, así que por qué no, si hay que ir a Benidorm pues se va a Benidorm y listo. Mi sorpresa fue cuando me dio por buscar en san Google las palabras “alicante montañas”, ese fue el principio de esta pequeña aventura que para mí ha sido una de las mejores ascensiones del año pasado, por la dureza de la subida, por su belleza y, sobre todo, por lo inesperada… os presento al Puig Campana.

La subida a esta montaña se inicia en la localidad de Finestrat, junto a la Font del Molí, un lugar vital en el recorrido porque es el único punto de avituallamiento de agua, y hay que recordar que estamos en verano y en el corazón de la costa mediterránea. Se prevén temperaturas de hasta 35 grados así que he tenido que madrugar, son las siete de la mañana y comienzo a caminar. Tras avanzar unos metros por la carretera se llega a un camino de grava que poco a poco se va estrechando y del cual salen algunas rutas balizadas, hay dos que rodean la montaña, una por el este y la otra por el oeste, las dos rutas confluyen en un mismo punto desde el cual se afronta la subida a la montaña por su cara norte, pero la que a mí me interesa continúa de frente… se trata de subir por la pedrera del Puig Campana, la misma ruta que se utiliza para la prueba del kilómetro vertical que se celebra cada año por el mes de noviembre, y es que el desnivel a remontar desde la Font del Molí es de 1.028 metros.

La ruta es fácil de seguir, el objetivo es bastante claro, alcanzar la base de la pedrera y después intentar evitarla por la parte de la derecha, siguiendo las huellas que con el tiempo han ido dejando los participantes en la prueba del kilómetro vertical, aunque en algunos tramos es inevitable el tener que avanzar por la pedrera, lo cual se hace bastante penoso, ya sabéis, un paso para adelante y dos para atrás. A pesar de su dureza la subida es preciosa y lo más impresionante es darse la vuelta y contemplar el mediterráneo a escasos 10 kilómetros.

La pedrera se hace eterna, pero finalmente alcanzo un collado que separa lo que a primera vista parece la cima de esta montaña de la que realmente es. A la izquierda una zona de escarpadas aristas y a la derecha, las huellas en el terreno no dejan lugar a dudas, el camino hacia la cumbre. Apenas diez minutos separan el collado de la cima, pero no hace falta llegar hasta esta para darse cuenta de las inmensas vistas que nos puede ofrecer. Un buzón nos recibe a escasos metros de un maltrecho vértice geodésico. La subida ha sido larga y agotadora, pero por suerte no he pasado calor ya que el camino ha sido bajo la sombra de los escarpes del Puig Campana, y en la cima corre una brisa muy agradable. Como he dicho las vistas son impresionantes, destaca Benidorm con su acumulación de rascacielos, siguiendo la línea de costa, hacia el norte, destacan sobre todo la Sierra Gelada, junto a Benidorm, y el Peñón de Ifach, donde parece morir la Sierra de Bernia, hacia el sur el mar, playas y Alicante, y hacia el norte montañas y más montañas, destaca la Sierra de Aitana, punto más alto de la provincia y donde se asienta una base militar.

No me esperaba este espectáculo así que me quedo en la cima un buen rato a disfrutar del paisaje, además he coincidido con una persona, en todo el día sólo me cruzaré con dos, que me ha informado sobre otras muchas rutas montañeras que se pueden hacer por la zona. Ha sido un rato agradable, pero toca ir pensando en la vuelta porque el sol comienza a pegar de lo lindo. Hay que deshacer el camino hasta el collado donde finaliza la pedrera, y para completar una ruta circular voy a bajar por el lado opuesto, por la ruta conocida como el Camí de la Serra. La bajada es rápida y bonita, nada que ver con la pedrera, y está amenizada con carteles informativos sobre las diferentes especies vegetales que pueblan la zona.

Tras una vertiginosa bajada se alcanza una encrucijada de caminos, es el collado de Pouet, donde hay que tomar el camino que rodea el Puig Campana por su cara este. Un poste de señales informa del tiempo y distancia que nos separan de la Font de Molí. Al principio el camino discurre bajo la sombra de los pinos, hasta alcanzar el refugio J.M.Vera, a partir de aquí se hacen visibles las secuelas de un incendio que en enero de 2009 devastó esta parte de la montaña, así que toca caminar bajo el intenso calor, que comienza a ser un poco agobiante. Durante este tramo me llama la atención una pequeña sierra a los pies de la Sierra de Aitana, se trata de Monte Castellet, que ofrece unja imponente arista de aspecto amenazador, como el enorme filo de un cuchillo y que se antoja infranqueable, quizás en una próxima visita haya que acercarse para verla más de cerca.

En este tramo también se puede contemplar la brecha o tajo de Roldan, similar en su forma a la que podemos encontrar en Pirineos con el mismo nombre, pero muchísimo más reducida en cuanto a sus dimensiones y cuyo origen ha dado pie a innumerables leyendas:
En la cumbre del Puig Campana se encuentra la famosa Brecha o Tajo de Roldán sobre la cual la tradición ha generado bellas leyendas. Todas ellas tienen su origen en un personaje legendario protagonista de La Chanson de Roland, cantar de gesta francés que data de los años 1.100 y 1.125: Roldán y su famosa espada Durandarte. Y de antaño relataban los juglares, comentaban ciertos agoreros y algunas comadres, sentadas a la lumbre en las frías noches de invierno, que ha tiempo habitaba en la montaña del Puig Campana un gigante, locamente enamorado de Alda, su amada; cierto día ésta enfermó y el gigante ascendió a la cumbre de la montaña en busca de un brujo curandero que le pudiese proporcionar un remedio para combatir el mal; cuando el hechicero le dijo que no había solución y que los astros le revelaban la decisión divina de que su amada tenia que morir con el último rayo de sol Roldán enfureció y con su espada dio un tajo a la montaña ocasionando la brecha que hoy presenta y el trozo de montaña que fue arrancado fue rodando hacia el mar y así se formo la Isla de Benidorm que vemos frente a la Playa de Levante

El calor hace que el camino parezca interminable, pero desde el collado de Pouet he tardado exactamente lo que indicaba el cartel en llegar hasta la Font del Molí, con las reservas de líquido agotadas la visión de la fuente es el mejor regalo para un montañero agotado, pero una vez saciada la sed lo mejor es sentarse un rato, a la sombra, para contemplar y disfrutar del sol, de las playas… y de las montañas de Alicante.







t r a c k
 

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