13 de enero de 2008

Ermua, ecos del pasado

¿Alguna vez os ha ocrrido que no sabiais a donde ir y habeis cogido el coche y conducido sin un rumbo fijo? A mí, muchas veces. Esta fue una de ellas, un domingo por la tarde en el que acabé en la playa de Gorliz y decidí acercarme hasta el cabo Billano...
Desde el aparcamiento, una pista asfaltada me acerca poco a poco y en continuo ascenso hacia los acantilados del cabo Billano, presidido por un modesto faro rodeado de bunkers y baterías que, durante la guerra civil, protegieron la costa de Vizcaya.




Desde el faro sale un marcado sendero que se dirige hacia una zona de prados para internarse después en un pequeño bosque y que, siempre al borde del acantilado, lleva a la pequeña cota de Ermua, una cima que pasa casi inadvertida, pues la mirada se pierde hacia el mar y hacia un curioso vértice geodésico colocado sobre una antigua borda.


Abajo, como un naufrago que pelea constantemente con el oleaje por intentar regresar a la costa se encuentra el islote de Billano.



De vuelta por los verdes prados en los que pastan las ovejas, llaman mi atención dos árboles que recuerdan a una pareja mirando hacia el mar, esperando el ocaso, diciéndose cosas al oído. No les molesto mucho y sigo de vuelta hacia el faro, volviendo la vista atrás para contemplar la sinuosa silueta de la costa.



Con el sol ya bajo, el faro se muestra en todo su esplendor.



Más abajo, los bunkers, las galerías y las baterías recuerdan tiempos pasados, tiempos de guerra en que los cañones bramaban y los proyectiles silbaban sobre el agua...



Hoy, los únicos ruido que se oyen son el de las olas rompiendo contra las rocas y el chillido de las gaviotas que se arremolinan junto al faro.



Estos lugares me impresionan mucho, me los imagino hace ya más de 50 años, los soldados corriendo por las galerías subterráneas, el eco de las voces dando órdenes a través de la radio. Me alejo y regreso a la calma que reina hoy aquí mientras los últimos rayos de sol devuelven al faro la luz que más tarde arrojará sobre el mar.








 

Perdido en las alturas © 2008. Chaotic Soul :: Converted by Randomness