17 de diciembre de 2007

Oiz...

Fecha: 3 de febreo de 2007
Lugar: Berriz (Bizkaia)
Cimas: Oiz 1.029 - Astoakurutzeburu 820


Es domingo, durante la primera parte de la semana ha nevado bastante y ha hecho mucho frío. El fin de semana se ha presentado más templado y aunque la nieve ha desaparecido de las zonas de menos altura, en algunos lugares aún se puede disfrutar de su presencia, así que hoy he decidido pisar nieve. He salido tarde de casa y mi destino son las cimas de Urregarai y Bedartzandi, cerca de Markina. Para acceder a ellas hay que remontar una pista de cemento con bastante desnivel en algunos tramos y por aquí no pasan los quitanieves. Los neumáticos de mi coche no están en muy buen estado y patinan demasiado, así que no me queda más remedio que dar la vuelta como puedo y volverme para atrás, pero no voy para casa, de camino hacia Markina he visto que el Oiz estaba despejado y se veia muy blanquito.

El Oiz es una de esas montañas que la mano del hombre ha terminado por desnaturalizar por completo, primero fueron las antenas de comunicaciones y las pistas que permiten llegar a 50 metros de la cima en coche y después los modernos molinos de viento, aún así, me gusta mucho por las vistas que ofrece y porque, si se sabe buscar, aún conserva algún pequeño rincón con esencia de montaña.




He dejado el coche al inicio de la pista que asciende hacia la ermita de San Cristóbal y me dirijo directamente a la cima. Para mi sorpresa, las nubes cubren la vertiente norte de la montaña mostrando un magnífico mar de nubes del que sobresalen como pequeños islotes mis dos primeros objetivos, Urregarai y Bedartzandi. El atardecer y el aire limpio del invierno hacen que el cielo adquiera unos colores impresionantes.




No puedo evitar un escalofrío al recordar la tragedia que se produjo a pocos metros de donde estoy y que hace ya casi 23 años se llevó la vida de las 148 personas que viajaban a bordo del Boeing 727 de Iberia "Alhambra de Granada", el vuelo 610 que cubría el trayecto entre Madrid y Bilbao se estrelló a las 9:30 de la mañana cuando el tren de aterrizaje chocó con las antenas de comunicación de la cima debido a la intensa niebla.



La nieve que cubre la montaña esta casi helada, se nota que no es reciente, pero a mí me encanta pisarla, y fotografiarla.



Me olvido de los gigantes que me rodean y busco esos rincones que recuerdan que algún día aquí no hubo ni antenas, ni carreteras, ni molinos de viento...


... y que la única presencia humana era la de aquellos que necesitaban de la montaña para subsistir y la de nuestros más remotos antepasados.




No sé vosotros, pero para mí, esta montaña aún guarda motivos suficientes como para que no nos olvidemos de ella.



f o t o s

Musica de Andrew Bird: "Cataracts"

 

Perdido en las alturas © 2008. Chaotic Soul :: Converted by Randomness